Pensamiento.
Cuando desatiendes tu vida, te echas al vacío y no te mueves ni para acomodarte, ciertas situaciones puedes provocar. Hoy te tocó ser raíz del problema y hoy me tocó estallar ante el suceso. Madre, que yo por ti la vida tengo y yo por ti la vida doy, me insultaste, me gritaste y no pude contenerme. Porque serás mi madre pero sigo teniendo oídos para escuchar y mente para entenderte. Y dentro de nuestra especie sigo teniendo la misma mentalidad de cualquier ser humano humillado y defensivo. Hoy me levantas la mano para reprenderme, y yo levanto mis manos para defenderme. Madre, un consejo, no seas hipócrita. Habla si tienes que hacerlo, comunícate y no hieras mis espaldas, porque eso es algo que yo nunca he de hacer porque tu nunca me lo enseñaste. Estas desequilibrada gracias a ciertos factores, pero eso no es culpa mía. Yo debo seguir mi vida, porque aquí estas tu ya que haz vivido la tuya. De no dejarme vivir en paz vas a inducir mi partida, eterna, madre.
Maldita estupidez.
No digas que me extrañas por que no te creo nada, yo se que tu actitud es tu más grande estupidez, maldita estupidez.

